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FinePix S6500fd

Características
Punt. usuarios: 4,61304347826087 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: SuperCCD HR de 6,30 MP
Máx. res.: 3024 x 2016 p.
Objetivo (35 mm): 28,0-300,0mm
Zoom: 10,7x (óptico) / 2x (digital)
En dos palabras
Aunque sin estabilizador, el eficaz sensor SuperCCD y el versátil zoom de 28-300 mm configuran una excelente compacta de tipo SLR
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Análisis
lunes, 06 de agosto de 2007

La réflex para los que no quieren una réflex

No es una cámara SLR, aunque el diseño del cuerpo -e incluso el generoso objetivo- puedan llevar a engaño a simple vista. Y es que la FinePix S6500fd es una de esas compactas que, en forma y prestaciones, se asemeja a una réflex digital. El renacer del segmento de las compactas de tipo SLR es más evidente que nunca, y esta navaja suiza de Fujifilm no anda escasa de argumentos: sensor SuperCCD HR de 6 millones de puntos, objetivo de 28-300 milímetros, sensibilidad máxima de 3200 ISO y la tecnología de enfoque por reconocimiento del rostro. Sin duda, un menú muy apetecible.

El paisaje que nos encontramos al abrir la caja de la FinePix S6500fd genera una primera reacción de respeto. Englobada en la categoría de las compactas, al empuñarla por primera vez uno tiene un ataque de buenas vibraciones (al menos si se acerca a ella con la mentalidad de un aficionado).

Porque, no nos engañemos, la S6500fd ni es ni debería pretender ser una cámara para profesionales o semiprofesionales. Si bien es completa, resulta demasiado poca cosa para un fotógrafo acostumbrado a una SLR, y tal vez peque de un tamaño demasiado excesivo para quedar relegada como segundo cuerpo.

Aun así, no cabe ninguna duda de que la S6500fd tiene suficiente personalidad propia para enamorar a los recién llegados al universo de las cámaras de tipo SLR.

Promete

Las principales armas de esta cámara son numerosas y variadas, y le permiten competir en lo más alto de su segmento.

Para empezar, luce un zoom de 28-300 milímetros, acompañado por un prometedor SuperCCD HR de 6 megapíxeles que remata un rango de sensibilidades de 100 a 3200 ISO. Todo ello en un conjunto que apenas alcanza los 600 gramos.

Como decíamos, una perita en dulce para el aficionado que no se decida o no quiera dar el salto a las ópticas intercambiables.

Un análisis preliminar del cuerpo de la S6500fd nos da unas cuantas claves de lo que nos vamos a encontrar. La ergonomía es bastante adecuada y todos los mandos son fácilmente accesibles.

Además, el contundente tamaño del objetivo facilita un agarre seguro y reduce las posibilidades de trepidación en las capturas. La única pega es, como decíamos, que las dimensiones del cuerpo están a medio camino entre las de una SLR pequeña y una compacta grande.

Serán las apetencias del potencial comprador las que determinen si la botella está medio llena o medio vacía.

Todo en uno

Por si quedaba algún resquicio de duda, el objetivo se alza como el elemento más atractivo de esta FinePix. Se trata de una óptica Fujinon con unas focales que bailan entre los 28 y los 300 milímetros y con unas aberturas de f2.8-4.9.

Además de tan excelente relación de focales -desde un correcto angular hasta un teleobjetivo bastante potente- y tan interesante luminosidad, el objetivo incorpora sendos anillos para el enfoque y el zoom. Una prestación en peligro de extinción, que no nos cansaremos de reclamar para este tipo de cámaras.

Ambos anillos son extremadamente suaves, aunque destaca especialmente el del zoom. Con un recorrido muy corto, permite pasar de un extremo a otro del rango focal en un abrir y cerrar de ojos.

Además de la construcción, también es notable la calidad que ofrece el conjunto óptico. La carga de aberraciones cromáticas es bastante baja, y también la distorsión geométrica está perfectamente controlada, tanto en la posición angular como en las focales más largas.

Es ciertamente una agradable sorpresa encontrarse con un objetivo de esta naturaleza en una cámara que no resulta especialmente cara. Sin duda, el indiscreto tamaño de la óptica y las dimensiones del sensor, de 1/1,7 pulgadas, son variables que consiguen influir en el resultado final.

Detección facial

En lo que respecta al enfoque, la S6500fd luce la coletilla "fd", referente a la tecnología de detección facial de la compañía. De hecho, fue ésta la primera FinePix equipada con este sistema.

Aunque a estas alturas en absoluto resulta una prestación innovadora, lo cierto es que en las pruebas realizadas hemos obtenido unos resultados bastante satisfactorios; superiores, en cualquier caso, a los exhibidos por otros modelos de la competencia.

Por otro lado, el motor de enfoque ofrece un rendimiento preciso y bastante rápido, incluso cuando la iluminación es pobre. En esos casos, entra en acción una potente luz verde encargada de ayudar al autofoco.

No habría estado mal adaptar la intensidad de esta lámpara a la focal empleada en cada momento. Y es que, aunque a 300 milímetros no resulta excesivamente molesta, a corta distancia es un fastidio para el protagonista de la toma.

La parte trasera de la cámara es bastante parca en mandos. Al contrario de lo que podría esperarse, la S6500fd apenas si cuenta en esa zona con media docena de botones, un pequeño multiselector y el monitor. El espacio restante queda libre.

Además de la generosa empuñadura, Fujifilm ha optado por situar el dial principal de control al alcance del dedo pulgar. De este modo, es posible variar este ajuste sin necesidad de apartar la mirada de la cámara cuando encuadramos la escena con el visor electrónico.

F de Fujifilm

De todos los controles localizados en la zona trasera, dos son los botones que merecen un comentario aparte.

Uno es el selector de enfoque al rostro, que se activa y desactiva con una pulsación, y el otro es el clásico botón F, que se ocupa como siempre de dar acceso a un menú con los ajustes de sensibilidad, resolución y efectos de color.

Nos preguntamos si, dado el tipo de usuario al que va dirigido un modelo como éste, no sería más apropiado incorporar accesos directos para estos ajustes, en lugar de recurrir a los mandos que emplean compactas mucho más sencillas y asequibles.

La pantalla, por su parte, ofrece un refresco fluido y correcto con buena luz, aunque decae un poco cuando la iluminación no es óptima. La calidad de este monitor de 2,5 pulgadas y 235.000 píxeles de resolución es excelente; ofrece no sólo un color real, sino también un nivel de detalle sorprendente.

No se puede decir lo mismo -aunque no es ninguna sorpresa- del visor electrónico de 115.000 píxeles. Su refresco es ligeramente peor que el de la pantalla principal y su nivel de detalle, claramente inferior.

Los menús del monitor, por último, no varían respecto a los de tantas otras cámaras de la marca. Así pues, aparece reflejada una sucesión de opciones fotográficas que no están separadas por categorías. Los ajustes relacionados con la configuración de la cámara, en cambio, sí disponen de su propio menú.

En lo que a funcionalidad se refiere, la S6500fd ofrece los modos manual y automático, además de los semiautomáticos (las dos prioridades clásicas), el programado y diversos modos escénicos. Tampoco falta un falso sistema de estabilización, que se encarga simple y llanamente de elevar la sensibilidad y forzar una velocidad de obturación mayor.

Ni que decir tiene que Fujifilm debería aportar algo más en el terreno de la estabilización. Por fortuna, las recientemente desveladas (26 de julio) FinePix S8000fd, F50fd y Z100fd se han encargado de estrenar la tecnología de estabilización mecánica de la firma. Una lástima que la S6500fd y su generoso rango focal hayan llegado tarde.

HR y máxima sensibilidad

En lo que a imagen respecta, esta FinePix dispone de un sensor SuperCCD HR de 6 megapíxeles de resolución, capaz de generar imágenes con un tamaño máximo de 2848 x 2136 puntos. Ofrece, además, la posibilidad de trabajar tanto en JPEG como en RAW.

Con una calidad de imagen general que puede calificarse de buena, la cámara ofrece una gama tonal más que notable, con unos degradados de color progresivos y correctos. Aunque la definición es acertada, sí se echa de menos algo más de nitidez, por lo que no debemos descartar la posibilidad de elevar este ajuste antes de ponernos a disparar.

El abanico de sensibilidades se extiende desde 100 hasta 3200 ISO, y es agradable descubrir que el nivel de ruido en las tomas es perfectamente tolerable, incluso empleando los valores medios y altos.

Inexistente a bajas sensibilidades, el ruido electrónico no resulta molesto incluso a 800 ISO. Tampoco es escandaloso a 1600 ISO, pero, tal y como sucede a 3200 ISO, la nitidez acaba pagando los platos rotos y las imágenes resultantes quedan condenadas a la práctica inutilidad.

Hay que recordar que no nos encontramos ante una cámara de gama profesional. Los ojos de un usuario menos exigente aceptarán de buen grado los resultados obtenidos con estos ajustes extremos.

En cualquier caso, queda demostrado que Fujifilm sigue a la cabeza en lo tocante al control del ruido electrónico. Su tecnología SuperCCD y una resolución contenida son, sin duda, una buena receta.

El sistema de balance de blancos, por su parte, cuenta con las típicas opciones de cualquier cámara de este segmento, incluidos tres modos para luz fluorescente (bienvenidos sean). Sí es cierto que, en nuestras pruebas con luz artificial, han resultado más realistas los modos automáticos que los prefijados para cada tipo de luz.

Un flash corto a todas luces

Como era previsible, la efectividad del flash integrado es más que notable a corta distancia, pero se queda corto cuando recurrimos a las focales más elevadas.

Este hecho, combinado con el limitado diafragma en la posición de telefoto, origina imágenes oscuras en muchas ocasiones. Como de costumbre, algunos echarán de menos una zapata para unidades de flash que nos permitan salvar la papeleta en ciertas ocasiones.

A pesar de que Fujifilm ha comenzado a introducir la compatibilidad con las tarjetas SD Card en su catálogo fotográfico, la S6500fd pertenece -por desgracia- a la generación de FinePix compatibles únicamente con el formato xD-Picture Card.

De la alimentación se encargan cuatro pilas de tamaño AA. Empleando unidades recargables, en QUESABESDE.COM hemos conseguido alargar la autonomía hasta la nada desdeñable cifra de 350 instantáneas.

Para los que sólo quieren pagar una vez

La Fujifilm FinePix S6500fd es un eslabón más en la extensa cadena de compactas que juegan a ser réflex digitales. Un segmento que, tras un leve declive, vuelve a estar en alza y que tiene en modelos como éste argumentos muy validos.

Aunque cuestiones como el tamaño del sensor o la velocidad de respuesta sigan marcando aún brechas insalvables, la S6500fd se acerca mucho a todo lo que una réflex ofrece por más dinero y peso.

Ergonomía, una excelente óptica de 28-300 milímetros -lástima de estabilizador-, controles manuales, formato RAW... y un abanico de sensibilidades entre 100 y 3200 ISO que resulta utilizable en la mayoría de sus ajustes.

No es descabellado, así pues, que esta S6500fd se plantee como la cámara casi perfecta para los que quieren una réflex, pero no se atreven a invertir en prestaciones que tal vez nunca necesitarán.

TEXTO: Eduardo Parra
FOTOS: Álvaro Méndez

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