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FinePix S5000

Características
Punt. usuarios: 4,26478873239437 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: SuperCCD HR de 3,10 MP
Máx. res.: 2816 x 2120 p.
Objetivo (35 mm): 37,0-370,0mm
Zoom: 10x (óptico) / 2,2x (digital)
En dos palabras
Un válido y atractivo sucedáneo de cámara SLR, de zoom largo y excelente ergonomía, indicada para fotógrafos creativos
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Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Fujifilm FinePix S5000 con nuestras 26 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
domingo, 23 de noviembre de 2003

Casi réflex para aficionados

Los grandes teleobjetivos -últimamente en auge gracias a la rápida evolución de la indústria de la fotografía digital- son un argumento convincente para los aficionados indecisos que siguen esperando la bajada de precios de las modernas SLR digitales para sustituir sus viejas réflex convencionales. Si además de contar con una potente óptica, se añade un cuerpo con un diseño inspirado en las SLR profesionales, se obtiene una cámara compacta -casi híbrida- como la nueva Fujifilm Finepix S5000. Una máquina dotada de un SuperCCD HR de 3,1 megapíxeles efectivos, con una óptica de 10 aumentos ópticos (37-310 mm, en paso universal) y una capacidad de disparo en ráfaga que hará las delicias de numerosos aficionados a la fotografía digital.

Cuerpo cien por cien SLR

El aspecto externo de la Finepix S5000 destaca por su excelente diseño y construcción. En realidad, poniendo un poco de imaginación, parece como si se hubiese tomado una máquina réflex de dimensiones normales y se la hubiera miniaturizado a la mitad de su tamaño.

Y es que muchos detalles de su acabado traen a la memoria las SLR: cuerpo de color negro y superficie rugosa, con empuñadura recubierta de goma, de excelente sujeción; disposición estratégica de los mandos, todos a dedo; ocular del visor electrónico centrado respecto al eje de la óptica; flash desplegable situado sobre el visor, etc.

La disposición de las baterías -4 pilas alcalinas del tipo AA- en el interior de la empuñadura es otro homenaje a las SLR de toda la vida. Algo que influye notablemente en el peso de la cámara, puesto que las pilas suponen la mitad del peso total, y que, al mismo tiempo, potencia la sensación de robustez.

La ergonomía se ha cuidado en gran medida en esta Fuji, desde la forma de coger la cámara hasta el modo y accionamiento del último de sus botones. Es de aquellas máquinas que sería posible manejar casi hasta con guantes puestos en las manos.

Ajuste y configuración rápidos

Otra de las ventajas de la FinePix S5000 directamente importada de las máquinas SLR es la facilidad de navegación que ofrece, así como la agilidad para la configuración general, inherente a las réflex de siempre.

Existen dos menús principales destinados a los ajustes básicos de imagen: uno primero, accesible mediante un botón situado encima de la pantalla TFT, está destinado al ajuste del tamaño de archivo, de la sensibilidad ISO y de las opciones para la modalidad de color (estándar, blanco y negro o sepia). El segundo, permite modificar los parámetros relacionados directamente con la exposición; se trata, entre otros, del tipo de medición, las zonas de autoenfoque, el balance de blancos y la compensación de potencia de flash.

En consonancia con la política de diseño de imitación de las SLR, la S5000 dispone de tres botones destinados a las funciones de la compensación de exposición (+/- 2EV, en pasos de 0,3 EV), a las modalidades de disparo continuo y al tipo de enfoque. Los dos primeros se hallan situados cerca del disparador, mientras que el tercero se encuentra situado en el lado izquierdo de la máquina, en el clásico formato de selector de dos posiciones y pulsador central de selección.

Mediante el pulsador se elige la modalidad: autoenfoque, continuo o simple, y enfoque manual. Con el selector, por otro lado, puede bloquearse el ajuste realizado y evitar así su desajuste accidental.

Autoenfoque fiable

El rendimiento del sistema de enfoque automático de la Fujifilm S5000 es destacable. Al margen de su buena velocidad de respuesta, permite trabajar en condiciones de iluminación poco favorable. Cuenta con una luz de apoyo auxiliar de funcionamiento automático que proyecta un haz luminoso de tonalidad verde. Todo ello siempre que la cámara detecta la falta de luz.

Como opción al autoenfoque, el fotógrafo puede seleccionar entre tres modalidades de funcionamiento: zona central, zona seleccionable por el usuario y zona múltiple de selección automática.

El sistema alternativo de enfoque manual es lo suficientemente preciso como para resolver las necesidades de los usuarios más experimentados, si bien no cuenta con un accionamiento excesivamente práctico. De todos modos, lo cierto es que debido al buen rendimiento del sistema de autoenfoque, no lo echaremos demasiado en falta.

Múltiples modalidades de exposición

A la hora de capturar instantáneas, pueden seleccionarse hasta 6 modalidades de disparo: automática total; automática programada; automática con 4 programas específicos (retratos, paisajes, acción y escenas nocturnas); prioridad a la obturación o a la abertura, y manual.

En este último modo manual, cabe destacar el práctico exposímetro que aparece en pantalla en forma de barra calibrada en pasos de 1/3 EV. Una opción que garantiza un óptimo control del resultado.

Por otro lado, la configuración manual de los valores de abertura es algo incómoda. Y es que es necesario mantener presionado el botón de compensación de la exposición y uno de los cuatro botones del cursor -flecha arriba o flecha abajo- para variar el parámetro. Algo que podría haberse mejorado sólo con haber introducido un acceso directo para manipular el valor sin combinaciones de teclas.

Ametralladora de imágenes

La S5000 también se ha preocupado por parecerse a las verdaderas SLR en el campo del disparo continuo, ofreciendo excelentes resultados tanto a nivel de velocidad de proceso como de almacenamiento en el soporte de memoria.

Pueden seleccionarse hasta un total de cuatro modalidades: las dos primeras capturan un total de 5 fotogramas -de cualquier tamaño- a 5 fps, con la diferencia de que la segunda sólo almacena las últimas 5 imágenes antes de levantar el dedo del disparador. La tercera modalidad es capaz de almacenar hasta 40 imágenes de 1280 x 960 píxeles, a 1,8 fps. Finalmente, existe una opción para realizar un ahorquillado de exposición de tres imágenes a +/- 1/3EV, +/- 2/3EV ó +/- 1EV.

Al margen del disparo continuo, la S5000 también ofrece la posibilidad de grabar secuencias de vídeo de 320 x 240 píxeles, a una más que respetable velocidad de 30 fps.

Limitaciones inesperadas

Aunque, en conjunto, la S5000 demuestra ser una máquina que equilibra bien los aspectos de equipamiento, funcionalidad y calidad de imagen, no pueden dejar de existir algunas limitaciones a tener en cuenta.

Entre las más importantes, destaca la falta de un modo de ajuste manual del balance de blancos. Algo que, si bien no compromete totalmente los resultados finales -el modo automático y los presets resuelven bien la mayoría de situaciones- no deja de sorprender en una máquina de este nivel.

Por otro lado, el valor mínimo para la sensibilidad está limitado a 200 ISO. Sólo al seleccionar el modo ISO automático, la S5000 puede exponer imágenes a 160 ISO. Por otro lado, el valor máximo de 800 ISO con que cuenta la máquina obliga también por fuerza a disparar en el tamaño de imagen más pequeño (1280 x 960 píxeles). Todo un conjunto de limitaciones que concluyen en un rango ISO útil limitado entre 200 y 400 ISO.

Es importante también reseñar que, a pesar de la rapidez general de la máquina, el lag de disparo no está a la altura de lo esperado. Quizás es la propia sensación de agilidad de proceso de la máquina la que hace este fallo más visible de lo deseado.

Finalmente, cabe valorar el modo CCD-RAW que incorpora la S5000. Si bien, es una buena idea añadir en una máquina como esta una modalidad para almacenar archivos sin compresión en bruto, la lástima es que Fuji haya decidido que sólo sea posible utilizarla activando obligatoriamente el sistema de interpolación. De este modo, aunque las imágenes capturadas se aproximan a los 6,5 millones de píxeles, lo cierto es que la mitad de ellos no dejan de surgir de un cálculo de aproximación y no de una representación fiel al encuadre original.

Por tanto, aunque sea una opción que ofrece una buena calidad de imagen, no resulta especialmente espectacular. Probablemente, hubiera sido más interesante implementar una función para crear archivos RAW partiendo de la resolución no interpolada de 3,14 MP del captador.

Buena elección

Analizando con un poco de detalle el público al que va destinado este modelo -esa tierra de nadie entre los aficionados que empiezan y los aficionados avanzados-, cabe considerar la S5000 como lo que no es: una réflex digital. Por tanto, considerando los pros y los contras, la S5000 es una cámara a tener en cuenta para todos aquellos que busquen un buen modelo de 3 megapíxeles.

La Fujifilm Finepix S5000 incorpora de serie una tarjeta xD-Picture Card de 16 MB -insuficiente a todas luces-, un juego de 4 pilas alcalinas de tipo AA -es más que recomendable adquirir un juego de baterías Ni-HM con su correspondiente cargador-, un cable USB, un cable A/V, un CD-ROM con drivers y software una correa para el cuello, un anillo adaptador para la óptica y una tapa para lente.


Xavier Tomàs
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