Excelente construcción y ergonomía, comparables a las de cualquier SLR.
Completísimas prestaciones, que incluyen controles manuales y formato RAW.
La cobertura de 28 a 400 milímetros convierte la óptica en una todoterreno ideal.
Correcto funcionamiento del estabilizador óptico de imagen.
Pantalla basculante.
El detalle, la nitidez y la calidad de la imagen son muy buenos.
Las luces altas están bien controladas, sobre todo si se trabaja con el ajuste del rango dinámico en su posición máxima.
El nivel de ruido es muy correcto hasta 800 ISO.
Buen rendimiento del balance de blancos automático con luz fluorescente.
En contra
Aun siendo una de las mejores compactas del momento, en muchos aspectos (velocidad, sensibilidad.) sigue estando un paso por debajo de las SLR más asequibles.
Fuertes aberraciones cromáticas, difíciles de controlar incluso trabajando en formato RAW.
Pérdida de nitidez en los bordes de la imagen.
Ruido superior al de cualquier SLR a partir de 800 ISO.
El detalle de la imagen se resiente al activarse el sistema de reducción de ruido.
Esperábamos algo más del visor electrónico.
Faltan accesos directos y un segundo dial de control.
Excesivo protagonismo de una opción (Film Simulation) en realidad un tanto secundaria.