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FinePix M603

Características
Punt. usuarios: 4,06666666666667 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: SuperCCD de 3,14 MP
Máx. res.: 2832 x 2128 p.
Objetivo (35 mm): 38,0-76,0mm
Zoom: 2x (óptico) / 4,4x (digital)
En dos palabras
Una funcional cámara compacta de diseño vertical, ejemplo claro de convergencia entre la fotografía y el vídeo digitales.
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Análisis
miércoles, 14 de mayo de 2003

Una videocámara fotográfica

Rompiendo moldes estéticos y de funcionalidad, la Fujifilm FinePix M603 hizo acto de aparición el mismo el día en que la última feria Photokina -septiembre de 2002- abrió sus puertas. Dotada de un novedoso sensor SuperCDD de 3,1 megapíxeles efectivos perteneciente a la tercera generación de esta tecnología de propiedad, la M603 destaca por sus innovadoras soluciones en el, por el momento, ambiguo mundo del vídeo capturado mediante cámaras fotográficas digitales. Compatible con tarjetas de memoria xD-Picture Card e IBM Microdrive, la M603 graba secuencias de hasta 640 x 480 píxeles a 30 fotogramas por segundo con audio, sin más límite que la capacidad del soporte de almacenamiento.

Diseño diferente

La M603 tiene prácticamente las dimensiones de un paquete de tabaco, aunque ligeramente más gruesa, y es de formato vertical. Algo que, si a primera vista le confiere personalidad propia, también requiere que el usuario se acostumbre a su manejo.

Para empezar, los botones del disparador, zoom, macro y flash se concentran en un lateral de la máquina. Bajo la pantalla TFT -de 2,5 pulgadas-, se hallan tres botones de navegación, un selector de modo de funcionamiento (vídeo, foto o visualización), un cursor de 4 direcciones y el pulsador de alimentación. Una organización pensada, básicamente, para que todo quede al alcance del dedo índice y del pulgar.

Y es que, si bien al principio lo normal es utilizar las dos manos para el uso de la cámara, con el tiempo es fácil poder manejarla con una, incluso para acceder a la navegación por el menú y los controles de disparo. Por tanto, una vez asimilada la filosofía del producto, la ergonomía resulta mejor de lo que pueda parecer en el primer momento.

Por otra parte, como viene siendo habitual en la marca japonesa, tanto los materiales, como los acabados y la construcción, son de gran calidad.

Automatismo absoluto

El cuidado diseño de la máquina va a la par con la facilidad de empleo de sus ajustes de configuración. La presentación y disposición del menú principal es excelente, teniendo en cuenta que, además, la M603 ofrece dos modalidades de funcionamiento básico.

Primero, un modo automático con opciones sólo para seleccionar tamaños de archivo, autodisparador, disparos en ráfaga de 3 tipos y un modo de disparo que combina la captura de foto con la de vídeo. Este último, en concreto, permite capturar 5 segundos de vídeo previos al fotograma definitivo, que además viene introducido por un efecto que simula el accionamiento del obturador.

Un segundo modo, denominado manual, amplía las posibilidades de ajuste con opciones para la sensibilidad ISO (de 160 a 1600), el balance de blancos (incluye tres preconfiguraciones para distintas iluminaciones fluorescentes) y la compensación de la exposición (+/-2 EV, en pasos de 0,3).

Eso sí, en ambos casos, los parámetros de exposición siempre quedan bajo control de la M603, por lo que las posibilidades creativas se verán limitadas. Y no es este el único recorte que la FinePix impone al fotógrafo: el balance de blancos y el enfoque tampoco disponen de ajuste manual.

Vídeo "de cine"

Al margen de prestaciones algo prescindibles -por la sensible pérdida de calidad-, como la capacidad del sensor SuperCCD de doblar la resolución hasta los 6 megapíxeles y la sensibilidad hasta 1600, uno de los mejores argumentos de la M603 es el modo de grabación de vídeo.

La máxima resolución (640 x 480 píxeles) y velocidad de fotogramas por segundo (hasta 30 fps), colocan las secuencias de vídeo de esta FinePix por encima de la media habitual. Disponiendo de una tarjeta de buena capacidad -para las pruebas, Fujifilm nos cedió una xD-Picture Card de 128 MB- se puede llegar a almacenar hasta casi 2 minutos de imágenes de calidad alta, o hasta casi 4 con la misma resolución y la mitad de velocidad, esto es, 15 fotogramas por segundo.

El resultado visual es satisfactorio, tanto por calidad de imagen -buen tamaño y compresión con pocos artefactos-, como por fluidez de movimiento -sin excesivos saltos. El sonido puede calificarse de aceptable.

Al margen de la ranura disponible para las tarjetas xD-Picture Card, la M603 incorpora otra adicional preparada para acoger un Microdrive de hasta 1 GB. Probablemente sea el detalle que confirma posibles sospechas sobre la clase de máquina que es esta FinePix: una de las primeras aproximaciones a las videocámaras de tarjeta.

Algunas limitaciones

Aun disponiendo de multitud de modos preconfigurados y de modalidad automática, el balance de blancos de la M603 no muestra una excesiva precisión. El modo automático resuelve correctamente situaciones con la luz de un día soleado o con la iluminación de un flash. Sin embargo, el rendimiento de los valores prefijados no está a la misma altura, sobre todo en los ajustes para días nublados o con luz artificial. Es entonces cuando la ausencia del modo manual de balance de blancos es más evidente.

Por otro lado, la falta de enfoque manual no tiene por qué ser un gran inconveniente, y menos en una máquina compacta totalmente automática. El problema existe cuando el autoenfoque no es todo lo preciso que debiera. El de la M603 es rápido, pero es conveniente elegir con atención el punto de enfoque en el encuadre para evitar desenfoques no deseados.

En realidad, si hay algo que contribuye a todos estos inconvenientes, es la notable imprecisión de la pantalla TFT de 118.000 píxeles. En primera instancia, agrada por su tamaño y calidad de imagen, pero tras la descarga de las capturas al ordenador, el monitor demuestra cierta inexactitud en la representación del enfoque y la tonalidad.

Algunas capturas, aparentemente bien enfocadas y con un buen balance de blancos -según la visualización de la pantalla TFT-, posteriormente resultan imágenes con el punto de enfoque erróneo y tonalidades verdosas o azuladas.

Aun careciendo de ciertos ajustes manuales y de la aparente imprecisión de la pantalla –un problema superable a base de experiencia-, lo cierto es que la M603 no deja de ofrecer imágenes de buena calidad.

Un producto diferente

La Fujifilm FinePix M603 es un producto innovador dentro de la categoría de las cámaras digitales para fotografía, en las que la función de grabación de vídeo incorporada suele ser siempre más accesoria que útil.

En términos generales, la M603 no puede sustituir a una videocámara convencional -tampoco es su objetivo-, pero puede resultar extremadamente útil para crear rápidamente pequeñas y vistosas secuencias de vídeo para nuestro ordenador. Además, no hay que olvidar que se puede convertir, con la instalación de los respectivos drivers, en un magnífica webcam.

Como todo en uno para foto, vídeo y webcam, pocos productos en el mercado pueden rivalizar, por ahora, con la M603. Su polivalencia, en este sentido, es difícilmente superable.

Con la compra de la Fujifilm FinePix M603, se incluye una batería de ión de litio -de duración aceptable, teniendo en cuenta que la grabación de vídeo aumenta bastante el consumo-, un cargador que funciona también como alimentador, una xD-Picture Card de 16 MB –insuficientes para fotos e inútiles a todas luces para contener vídeo- un CD-ROM con drivers y software, un cable USB, un cable para la conexión al televisor o vídeo, un parasol plegable para la pantalla TFT, una empuñadura -algo peculiar en su diseño, pero muy útil a la hora de sostener la máquina en grabaciones prolongadas-, y una correa para la sujeción de la cámara.

Xavier Tomàs

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