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![]() FinePix F100fdCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 4224 x 2816 p. Objetivo (35 mm): 28,0-140,0mm Zoom: 5x (óptico) / 8,2x (digital) En dos palabras Con un interesante angular de 28 milímetros, se echan de menos en la F100fd controles manuales y captura en RAW Precios Mejor precio: 244 €Ver precios Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Fujifilm FinePix F100fd con nuestras 44 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 28 de julio de 2008 De vuelta al buen camino¿Qué necesita una cámara compacta para ascender al Olimpo de las más selectas? Una óptica angular, un estabilizador de imagen, la justa resolución, controles manuales y formato RAW, entre otras virtudes. La FinePix F100fd de Fujifilm no cumple todos los requisitos, pero su apellido -normalmente ligado a unos niveles de ruido bastante decentes- y su apuesta por los 28 milímetros de angular han despertado cierta ilusión entre los usuarios más exigentes. Con todo, quienes esperen mucho tal vez se sientan un tanto decepcionados por un enfoque automático bastante pobre o la imperdonable falta de controles manuales. Por lo demás, la F100fd es una compacta a tener en cuenta. La moda angular ha llegado a Fujifilm. Tras el estreno en modelos de altos vuelos de la saga FinePix S, tan preciadas focales se han instalado en las discretas pero potentes FinePix F.Y es que, con permiso de sus 12 megapíxeles y su control del rango dinámico, el zoom de 28-140 milímetros respaldado por el ya conocido sistema de estabilización mecánica es la principal aportación de la FinePix F100fd respecto a sus antecesoras. ¿Justifica por sí solo este cambio la renovación de la FinePix F50fd y de paso la pérdida de los pocos ajustes manuales que esta compacta ofrecía? ¿Aportará algo la octava generación del sensor SuperCCD HR cebado con la misma docena de megapíxeles que su predecesora? Habrá que comprobarlo. Recuerdos Con parecidos más que evidentes en cuanto al diseño y las prestaciones con la mencionada F50fd, la nueva FinePix no renuncia a unas líneas bastante clásicas. Aunque en Fujifilm no desoyen las tendencias actuales -metal por aquí y curvas por allá-, lo cierto es que no hay nada en la F100fd que pueda resultar rompedor. Algo más grande -sólo un poco- que otras compactas, el buque insignia de la marca nipona en este segmento apuesta por la robustez. Sigue los preceptos marcados por la experiencia y se adapta perfectamente a la mano -la derecha-. Incluso puede ser utilizada con una sola mano sin mayores inconvenientes. Menos entusiasmo puede provocar el manejo de la cámara y el control de los ajustes. Y es que, aunque incluso en QUESABESDE.COM hay quien defiende el clásico botón F que concentra el acceso a los principales parámetros de la toma, un servidor sigue sin ser devoto de esta estructura escindida. El resultado es predecible: algunos valores se modifican con el botón F, otros a través del menú y unos terceros sólo se cambian si hay determinada opción desactivada. Al final, un lío demasiado abultado. Tampoco la pantalla registra cambios: las 2,7 pulgadas y los 230.000 píxeles que ya se habían visto en la F50fd. Dejando al margen los reflejos púrpuras muy acusados en los contraluces y un efecto espejo bastante molesto al trabajar con luz fuerte, la calidad de la pantalla es excepcional. Así, por un lado este LCD ofrece un refresco casi perfecto aun en situaciones limitadas de luz, mientras que por otro brinda una reproducción excelente de las imágenes guardadas en la memoria, con un color real y una nitidez sorprendente incluso al ampliarlas al máximo. Angular y enfoque Otro de los puntos fuertes de esta FinePix se llama angular. Equipada con un zoom Fujinon de 28-140 milímetros con un ajustado diafragma de f3.3-5.1, la F100fd ofrece una cobertura suficiente para la inmensa mayoría de las situaciones. Cierto que una focal de 28-200 milímetros habría sido aún más interesante, pero por ahora nos conformamos con el importante paso dado en el apartado del angular. Un par de horas de trabajo con este nuevo objetivo nos descubren dos cosas: la primera, una dificultad inaceptable -e incomprensible- a la hora de enfocar, incluso bajo el radiante sol del mediodía; la segunda, la moderada ausencia de aberraciones y distorsiones, lo cual tratándose de un angular de 28 milímetros, es algo a anotar en la lista de los aspectos positivos. A propósito de aberraciones, una vez actualizado el firmware a la versión 1.02 y tras pasar varios días trasteando con la cámara, parece que ha quedado totalmente solucionado el problema de las franjas rosáceas que se detectaron en las tomas de las primeras unidades. Pasando por alto esa divertida referencia de Fujifilm a la doble estabilización de la cámara -una sensibilidad alta no puede ser considerada estabilización, insistimos-, nos centramos en el funcionamiento del sistema mecánico de estabilización montado en el sensor. Según las pruebas realizadas, su rendimiento permite obtener una mejora de unos dos pasos respecto a la velocidad de disparo recomendada. Se agradece, como siempre, pero su eficiencia no está entre las más destacadas. Volviendo al ámbito del enfoque, tampoco podemos olvidarnos del sistema de detección facial de tercera generación. Sin llegar a la extrema eficacia incluso con rostros de perfil que defiende la compañía, sí se aprecia una mejora evidente en cuanto a velocidad de reacción y precisión. Con todo, su funcionamiento, un tanto irregular (a veces detecta, a veces no), nos ha dejado un tanto desconcertados. SuperCCD HR El sensor de 12 megapíxeles montado en esta FinePix corresponde a la octava generación de los SuperCCD HR. Aun cuando tradicionalmente son los captores de tipo SR -con su peculiar estructura de doble fotodiodo- los que presumen de un rango dinámico mejorado, Fujifilm se atreve a trasladar a esta compacta el sistema de expansión visto en la FinePix S5 Pro y en la superlativa S100FS. La teoría suena bien, pero la práctica no permite lanzar cohetes, o al menos no más altos que los ya vistos en otras firmas que también se han enzarzado en este juego del rango dinámico. ¿Se notan en las muestras estos ajustes de 100, 200 e incluso 400% que permite aplicar la cámara? Sí, pero de forma tan sutil a la hora de recuperar algo de textura en las zonas de luces altas que la inmensa mayoría de los usuarios apenas lo perciben. Sensibilidad sin milagros ¿Y qué hay del ruido, una de las bazas clásicas de esta saga pero últimamente relegada a un segundo plano? De entrada, la F100fd se atreve con uno de los abanicos de sensibilidad más ambiciosos del mercado: desde 100 hasta 12.800 ISO. A partir de 6400, eso sí, la resolución se reduce a sólo 3 megapíxeles. Un rápido vistazo a las muestras de alta sensibilidad nos confirma lo que, lógicamente, cabía temer: los ajustes a partir de 800 ISO cumplen una función meramente decorativa y su uso es muy desaconsejable. No obstante, si nos mantenemos en el rango de 100 a 400 ISO, o incluso 800 ISO (en este punto, el sistema de reducción de ruido ya hace mella en la nitidez de la imagen), la F100fd se defiende con bastante dignidad. No son, ni mucho menos, resultados perfectos o comparables con los de la más sencilla de las SLR, pero dado el panorama que reina entre las compactas, la F100fd bien merece un "no está mal". Claro que estaría mucho mejor si Fujifilm optara, como ya hizo en su día con algunas compactas de la saga FinePix F, por priorizar el rendimiento con altas sensibilidades frente a otros criterios más comerciales. Por lo demás, los resultados son bastante similares a los vistos en la F50fd: nivel de nitidez y detalle muy correcto, colores reales y degradados agradables. Los mejores resultados, como siempre, con buena luz. También un aprobado merece el rendimiento del balance de blancos automático, que tiene en la luz de tungsteno -para variar- su mayor enemiga. El resto de las situaciones las resuelve moderadamente bien, ofreciendo entre otras tres opciones preestablecidas para luz fluorescente. En lo referente a vídeo, la F100fd permite grabar clips sin límite de tiempo con una resolución de 640 x 480 píxeles. La calidad es bastante justa -no hace maravillas- y no está disponible un control de enfoque ni de zoom. Además, los cambios de exposición no son del todo rápidos cuando tenemos luz algo escasa, como sucede -por ejemplo- al pasar de una habitación fuertemente iluminada a otra con una sola lámpara. No es, la verdad, el mejor argumento de este modelo. La gestión energética, por último, es correcta, aunque quizás la autonomía de 200 tomas que es capaz de soportar se queda un poco justa. Queremos más Calificar la Fujifilm FinePix F100fd como un discreto paso hacia adelante o como otra compacta decepcionante -una más- dependerá, lógicamente, de las expectativas que se cree su potencial comprador. Tanteando el camino de las llamadas compactas serias, la F100fd se queda exactamente a dos pasos más de este dominio: los controles manuales y el formato RAW. Dos prestaciones que, tras pasar unas semanas con esta FinePix, nos parecen imprescindibles para dar cierta lógica y continuidad a esta saga. De momento hay que conformarse con un angular de 28 milímetros que, de entrada, supone una de las novedades más interesantes vistas en las compactas de la compañía en los últimos años (con el permiso de contemporánea S100FS, claro). El primer paso está dado, pero el camino es largo y está cada vez más ocupado por la competencia. ¿Una forma fácil de marcar distancias? Volver a apostar por una resolución moderada y un control de ruido mejorado. TEXTO: Eduardo Parra FOTOS: Álvaro Méndez |
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