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![]() PowerShot SX1 ISCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 3840 x 2160 p. Objetivo (35 mm): 28,0-560,0mm Zoom: 20x (óptico) En dos palabras Aunque su CMOS no aporta grandes ventajas, es una buena opción para quienes busquen un híbrido capaz de grabar vídeo HD. Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Canon PowerShot SX1 IS con nuestras 41 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 11 de mayo de 2009 CMOS de largo alcanceSe ha hecho de rogar, pero Canon por fin se ha decidido a dar luz verde a sus conocidos sensores de tipo CMOS para su gama compacta. La PowerShot SX1 IS es la encargada de este estreno, sumando nuevas funciones -ráfagas de 4 fotogramas por segundo o vídeo de alta definición a 1080p, para empezar- a las prestaciones clásicas de este tipo de cámaras de zoom largo. Con la atención centrada en el CMOS de 10 megapíxeles, los resultados de esta PowerShot evidencian que ni la calidad de imagen ni el ruido pueden superar las limitaciones impuestas por el reducido tamaño de su captor. Finalmente, no fue -como muchos esperábamos- en la saga PowerShot G. El largamente rumoreado estreno de los sensores CMOS en las compactas de Canon se produjo en la familia de zoom largo PowerShot SX y de la mano de la SX1 IS.Hermana de la también reciente PowerShot SX10 IS, esta peculiar compacta se enfrenta a un doble reto: no sólo tiene que vencer a la competencia en este escaparate, sino que tiene que conseguir imponerse a la más asequible SX10 IS, que replica muchas de sus prestaciones pero renuncia a otras por usar un CCD. Herencia de la PowerShot S5 IS Pese a la denominación, poco tiene que ver esta SX1 con las anteriores SX100 IS o la reciente SX200 IS. Heredera del papel de la PowerShot S5 IS en este catálogo de zoom largo, se mantiene fiel a las formas clásicas de esta especie de réflex en miniatura. Una empuñadura generosa, una excelente pantalla móvil de 2,8 pulgadas con formato panorámico, un dial principal de modos –incluidos manuales, claro- y una rueda trasera son algunos de sus mejores argumentos en lo que a diseño y ergonomía se refiere. Este mismo mando trasero agrupa diversos accesos directos (sensibilidad y ráfaga, entre otros), así como un botón central que nos permite adentrarnos directamente al menú de ajustes generales de la cámara. Aunque se mantiene la estructura clásica empleada por Canon en sus compactas desde hace años (una barra vertical de la que salen otras horizontales en las que elegir los parámetros), la firma ha dado una nueva vuelta de tuerca a esta estética para hacerla aún más sencilla y dinámica. Dado que el vídeo es uno de los pilares de esta SX1 IS, no es de extrañar que la cámara cuente -como sus predecesoras- con un botón propio para activar la grabación. Puesto que el registro en alta definición (1920 x 1080 puntos) se realiza en formato 16:9, hay que estar atentos si no se quiere emplear esta misma relación de aspecto para las tomas fotográficas y aprovechar así la máxima resolución. Si la pantalla merece estar en el lado de las buenas ideas de esta PowerShot, mucho nos tememos que el visor electrónico sigue estando muy lejos de ofrecer un rendimiento en condiciones, tanto en lo que se refiere a tamaño como refresco. Anotado queda –o vuelve a quedar- en la lista de asignaturas pendientes. 20 aumentos estabilizados Pese a que el sensor centra buena parte de la atención, no hay que olvidar que la SX1 IS se erige como nuevo buque insignia del catálogo de zoom largo de Canon. El objetivo incorporado mejora notablemente las prestaciones del de la S5 IS, sustituyendo los 12 aumentos del zoom de ésta por unos más generosos 20. Pero no se trata sólo de un estiramiento de zoom: Canon ha hecho los deberes, y ofrece en esta cámara una gama focal realmente interesante y a la altura de los modelos de la competencia. Así, el archiconocido objetivo de 28-560 milímetros reaparece en versión canonista, con una luminosidad de f2.8-5.7 y apoyado por un sistema de estabilización IS que funciona realmente bien y reta en eficacia a la tecnología Mega O.I.S de Panasonic. Pese a que las aberraciones cromáticas y la pérdida de nitidez en los bordes contribuyen a rebajar la nota óptica, la verdad es que el objetivo es una de las mejores piezas del conjunto. Además del citado rango focal y la estabilización, la distorsión en los dos extremos de su cobertura está bastante bien controlada y el enfoque es rápido y preciso en la mayoría de las situaciones. Tampoco hay que pasar por alto el excelente enfoque macro, que en el llamado modo Super Macro permite acercarse a incluso menos de 1 centímetro del sujeto con la focal más angular. Cabe destacar también que tanto el zoom como el sistema de estabilización permanecen operativos durante la grabación de secuencias de vídeo. A diferencia de su predecesora, por cierto, la SX1 IS no acepta conversores ópticos, y no existe por ahora ninguna solución al respecto por parte de terceras marcas. Alta definición ¿Aporta alguna ventaja el uso de un CMOS en lugar de un CCD? Aunque ya veremos que desde el punto de vista fotográfico la respuesta no es muy prometedora, si hay algo en lo que se nota la presencia de este tipo de sensor es en la grabación de vídeo. Y es que la SX1 IS es, junto a la Casio Exilim Pro EX-F1, una de las pocas compactas que se atreve con el vídeo en alta definición de 1920 x 1080 puntos. Pese a que su rendimiento general es bastante bueno en tomas estáticas, enfrentarnos a escenas en movimiento desvela los problemas de la SX1 IS con el llamado efecto “rolling shutter”, inherente a los CMOS y visible sobre todo en la distorsión de las líneas que se produce en las capturas panorámicas. La nitidez de las imágenes tampoco es uno de sus mejores argumentos. La SX1 IS recurre al códec H.264 para entregar secuencias en formato QuickTime con extensión .MOV. Aunque su peso es considerable, la verdad es que resultan bastante más prácticas que las realizadas con el estándar AVCHD a la hora de encontrar algún programa compatible para editarlas. En cualquier caso, también disponemos de un puerto HDMI que permite conectar la SX1 IS a un televisor de alta definición para revisar las fotos y los vídeos si no disponemos de un ordenador lo suficientemente potente como para reproducir estas secuencias. Rápida, pero con los mismos problemas El principal inconveniente de esta PowerShot se manifiesta cuando revisamos la calidad de las imágenes más allá de las sensibilidades bajas y comprobamos que la tecnología CMOS no consigue hacer desaparecer -tal y como algunos esperaban- el ruido. Con ajustes de sensibilidad situados entre 80 y 3200 ISO en la máxima resolución, la cámara es capaz de ofrecer un excelente rendimiento en cuanto a detalle y color hasta 200 ISO. Pero a partir de este punto, volvemos a chocar con los holgadamente conocidos problemas relacionados con el ruido, el procesamiento de la imagen y la pérdida de calidad provocada por los sistemas de reducción. La mínima diferencia que en este sentido consigue la SX1 IS frente a su hermana, la SX10 IS –en ocasiones a costa de aplicar un más agresivo sistema de reducción de ruido que se lleva por delante parte del detalle- no justifica el precio y, en cualquier caso, no está a la altura de las expectativas despertadas. Pese a los esfuerzos del nuevo procesador DiGIC IV, parece que el limitado tamaño del sensor (1/2,5 de pulgada) sigue pasando factura en este terreno. Algo parecido ocurre al hablar del rango dinámico de la cámara, que repite los conocidos problemas de casi todas las compactas con las zonas de luces altas. Activar el joven sistema i-Contrast aporta alguna mejora mínima en las sombras (no en las zonas quemadas), pero a costa de elevar el nivel de ruido de estas áreas. El balance de blancos automático deja una sensación agridulce: con luces fluorescentes los resultados son bastante más decentes de lo habitual, pero esta mejoría no se reproduce a la hora de enfrentarse a escenas con bombillas incandescentes en las que el uso del modo prefijado o manual es imprescindible. La buena noticia es que la mayor velocidad del CMOS permite a la SX1 IS ofrecer un interesante disparo en ráfaga de hasta 4 disparos por segundo sin reducir sus 10 megapíxeles. A diferencia de otros modelos con sensor CMOS (como la reciente Ricoh CX1), en este caso la ráfaga se limita a poco más de una veintena de disparos consecutivos, siempre trabajando en JPEG. RAW, más vale tarde que nunca Pese a que originalmente la SX1 IS se presentó en el mercado desprovista de formato RAW, parece que Canon cogió al vuelo las primeras críticas recibidas y -sobre todo- las escasas diferencias respecto a la más barata SX10 IS y decidió replantearse la cuestión. Gracias al nuevo firmware 2.0.0.0, disponible desde el pasado mes de marzo, la SX1 IS es, junto a la PowerShot G10, la única compacta de Canon capaz de trabajar con este formato (al menos a través de un firmware oficial, claro). Aunque se trata, sin duda, de una gran noticia para quienes quieren tener un mayor control sobre la imagen final, ni el nivel de detalle ni el rango dinámico parecen ganar muchos puntos si optamos por gestionar nosotros mismos el procesamiento de la imagen. Sí es cierto, no obstante, que el control aplicado sobre los niveles de nitidez y ruido puede reportar alguna mejora en el resultado final respecto al JPEG “de serie” que ofrece la cámara. La SX1 IS, por cierto, tampoco cambia la filosofía de sus predecesoras y vuelve a recurrir a cuatro pilas de tamaño AA para la alimentación. Con una autonomía que se sitúa en la media de este segmento (entre 300 y 400 disparos), sólo si abusamos de la grabación de vídeos tendremos que recurrir con más asiduidad a las baterías de repuesto. Para quienes busquen un híbrido Quienes esperaran de esta nueva PowerShot SX1 IS algo parecido a una EOS en miniatura posiblemente sufrirán una decepción. Es cierto que la potencia del zoom –así como su contrastada calidad- y la velocidad de disparo son algunos de los grandes valores de la cámara, pero mucho nos tememos que el rendimiento del CMOS está lejos de recordar los resultados que esta misma tecnología lleva años ofreciendo en las SLR de la marca. Aclarada esta cuestión, la SX1 IS se enfrenta a varios problemas más allá de las consabidas limitaciones de las sensibilidades altas o el rango dinámico. Comparando los resultados con su compañera de gama, la SX10 IS, queda claro que, más allá de la grabación de vídeo HD, la velocidad de disparo y el formato RAW, poco más puede ofrecer su sensor CMOS para justificar la diferencia de precio. El otro gran problema se sitúa ya en el escaparate de la competencia, con cámaras como la Panasonic Lumix DMC-FZ28, que sin ser perfecta supera a esta SX1 IS en unos cuantos aspectos y puede encontrarse -además- con un precio más moderado. Aun así, también esta PowerShot tiene su público. Pese a que las secuencias Full HD que ofrece tiene sus pegas, la SX1 IS constituye a día de hoy la cámara que más se acerca al concepto de modelo híbrido capaz de satisfacer tanto en la faceta fotográfica como en la de vídeo. TEXTO: Iker Morán FOTOS: Álvaro Méndez |
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