Fotografía digital   |   Audio portátil   |   PDA   |   Vídeo digital   |   Cine en casa 
entrar/registrarse
Buscar:

PowerShot S5 IS

Características
Punt. usuarios: 4,46506024096386 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
Ver opiniones
Sensor: CCD de 8,00 MP
Máx. res.: 3264 x 2448 p.
Objetivo (35 mm): 36,0-432,0mm
Zoom: 12x (óptico) / 4x (digital)
En dos palabras
Con novedades poco relevantes, la S5 IS sigue confiando en un buen diseño y en la innegable calidad de su zoom de 12x
Precios
No hay precios disponibles
Ver ofertas en


Muestras
Pulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución originalPulsa en la imagen para verla a su resolución original
Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Canon PowerShot S5 IS con nuestras 40 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.

Análisis
martes, 13 de noviembre de 2007

Un gigante que necesita refuerzos

Nueva vuelta de tuerca canonista al formato de cámaras compactas de zoom largo. La PowerShot S5 IS sucedió en su día a la S3 IS con mejoras previsibles, como el procesador DiGIC III o un nuevo CCD de 8 megapíxeles, y con interesantes novedades, como la incorporación de una zapata para flashes externos. El poderoso objetivo estabilizado de 36-432 milímetros sigue siendo el epicentro de una compacta que arrastra problemas ya conocidos, como el ruido, el limitado angular o la ausencia del formato RAW. Unas carencias que resultan cada vez más evidentes, ahora que la competencia en este segmento se posiciona cada vez con más fuerza.

Algo más de un año necesitó Canon para jubilar a su conocida PowerShot S3 IS y dar luz verde a su relevo generacional, la PowerShot S5 IS. Esos 15 meses sirvieron para someter el buque insignia de la compañía en el segmento de los zooms largos a una reforma que, sin ser meramente superficial, no altera los cimientos de esta saga.

Firmemente asentados en un zoom óptico de 12 aumentos (36-432 milímetros), respaldado por el sistema de estabilización IS y el conocido enfoque ultrasónico de Canon, estos fundamentos siguen padeciendo algunas limitaciones enquistadas ya en esta familia canonista.

Especificaciones remodeladas

Si la S3 IS fue un modelo -como poco- muy destacable, a la S5 IS le corresponde cumplir con las expectativas generadas por un listón tan elevado. Y hacerlo, además, sin perder de vista a marcas como Fujifilm, Olympus y Panasonic, que han reforzado su presencia en este segmento con modelos de mayor potencia óptica.

Las novedades de esta compacta son importantes, aunque algunas pasan un poco desapercibidas por no ser fácilmente visibles. Así, destaca la inclusión del nuevo procesador de imagen DiGIC III o el aumento en un par de megapíxeles sufrido por el sensor CCD, que pasa de 6 a 8 millones de puntos.

También se ha incluido el modo de enfoque por detección del rostro, y la pantalla crece hasta las 2,5 pulgadas y aumenta su resolución en casi 100.000 puntos, alcanzando ahora los 207.000 píxeles.

Por último, y aunque no menos importante, la S5 IS cuenta por fin con una zapata que permite usar flashes externos.

Botones por doquier

La S5 IS comparte con su predecesora la esencia de su diseño. Con aspecto de pequeña réflex, conserva la mayor parte de los atributos de la S3 IS, manteniendo tanto la pantalla móvil como la protuberancia a la derecha del objetivo que hace las veces de empuñadura.

Queda claro, por tanto, que las buenas críticas recibidas en cuanto a diseño y ergonomía por la S3 IS no han caído en saco roto: la S5 IS puede agarrarse cómodamente y brinda un manejo virtualmente perfecto.

Además, el barril del objetivo facilita la perfecta sujeción del cuerpo con ambas manos, lo que ofrece a la postre una estabilidad durante el disparo excepcional.

Respecto al control de la cámara, pese a los numerosos botones que presenta, es relativamente sencillo hacerse con los mandos tras un par de días de práctica. Sí es cierto, no obstante, que entre tanto pulsador a alguno le ha tocado una posición poco adecuada, como el que permite -por ejemplo- activar la revisión de las imágenes.

Menos perdonable es que en una cámara de este nivel haya que seguir levantando el flash de forma manual, en lugar de implementar algún mecanismo que se encargue de ello.

También vídeo

El sistema de funcionamiento no difiere del de otros modelos de Canon, con modos manuales y automáticos que se combinan -sin mayor inconveniente- con escenas prefijadas.

El único "problema" -no es tal si uno se lee el manual- es que el modo de captura de vídeo cuenta con un botón específico, provocando cierto desatino inicial entre quienes estamos acostumbrados a utilizar el botón de obturación para activar la grabación de secuencias.

Aclarado este punto, lo cierto es que las prestaciones de vídeo que ofrece la S5 IS conforman uno de sus puntos fuertes. Aunque no se acerca a ese concepto de dispositivo híbrido para vídeo y fotografía con el que otras compañías juegan, disponer de un mando propio hace que la grabación de secuencias pueda activarse rápidamente en cualquier instante.

A los vídeos de 640 x 480 píxeles a 30 fotogramas por segundo y de 320 x 240 a 60, este modelo suma el sonido estéreo y la grabación en tarjetas SD Card y SDHC, limitando su duración a una capacidad de hasta 4 GB.

Si sobre el papel sus prestaciones resultan interesantes, los compañeros especialistas en vídeo digital de QUESABESDE.COM nos certifican este dato en la práctica. Repasando las secuencias tomadas con la S5 IS, no dudan en afirmar que bien podría enfrentarse sin ningún complejo a las cámaras MiniDV más sencillas.

Monitor y zapata

Aunque no exista ninguna relación aparente entre la pantalla y la zapata para accesorios, lo cierto es que ambos elementos merecen ser destacados como dos de los mejores argumentos de esta renovada S5 IS.

La pantalla móvil no sólo ha reforzado su tamaño y resolución, sino que sigue haciendo de la movilidad (180 grados en horizontal y vertical) uno de sus rasgos distintivos. Así, a su calidad, más que aceptable, hay que sumarle una excepcional versatilidad, sobre todo para las tomas macro o los encuadres elevados o a ras de suelo.

El visor electrónico, como suele ser habitual, se defiende con bastante dignidad, aunque no es una maravilla. Como no podía ser de otro modo, a través de los dos monitores el fotógrafo visualiza y controla los menús de la cámara, que recurren al clásico estilo de Canon.

Por otro lado, y pese a que no se trata de una novedad tan mediática como aquellas que afectan a la pantalla o la resolución, la verdad es que la implementación de una zapata es uno de los detalles más interesantes de esta cámara.

Tras las pruebas realizadas con un Speedlight 580 EX II, podemos asegurar que la interacción entre la cámara y el flash externo es perfecta. No hay ni subexposición ni sobreexposición, y aunque el conjunto es -ciertamente- incómodo de ver y manejar, su funcionalidad es excelente.

Enfoque marca de la casa

El objetivo utilizado por esta PowerShot rinde unas focales equivalentes a 36-432 milímetros en paso universal, con una luminosidad máxima de f2.7-3.5. Idéntico en prestaciones al de la S3 IS, cuenta con un motor ultrasónico para lograr un enfoque rápido y silencioso.

Como el propio nombre de la cámara indica, también el estabilizador óptico IS está presente. Un mecanismo de reducción de vibraciones que, la verdad, vale su peso en oro.

Gracias a él -y también en parte a la posibilidad de asir la cámara con las dos manos-, hemos obtenido resultados sorprendentes disparando con la focal de 400 milímetros a velocidades de hasta 1/30 segundos. Es decir, entre 3 y 4 pasos por debajo de la velocidad teóricamente recomendable.

Merece asimismo la pena destacar la velocidad de respuesta del zoom a la hora de desplazarse por el amplio abanico de focales.

De la calidad del objetivo poco se puede decir que no se mencionara en su día al hablar del de la S3 IS. Niveles de distorsión mínimos, una carga de aberraciones cromáticas dentro de los márgenes tolerables y un aceptable nivel de detalle permiten al grupo óptico pasar el examen con buena nota.

No obstante, y a la vista de ciertas instantáneas, sí es cierto que hay que andar con cuidado para evitar las luces laterales que pueden colarse en la imagen y producir una fotografía con un tono ligeramente "lavado".

Ruido, ruido, ruido

La remodelación interna de la S5 IS ha afectado tanto al sensor como al procesador de imagen. Así, esta PowerShot llega provista de un sensor CCD de 8 megapíxeles, respaldado por el conocido motor de imagen DiGIC III.

Tampoco sorprende que se haya aprovechado la ocasión para ampliar los valores de sensibilidad disponibles, que ahora abarcan desde 80 hasta 1600 ISO.

Pese a los cambios, la S5 IS choca irremediablemente contra el mismo muro de ruido electrónico que afecta a la inmensa mayoría de modelos compactos. Así, mantiene este parámetro bajo control hasta los 400 ISO, pero a partir de ahí el ruido se palpa en las imágenes.

Recurriendo a sensibilidades bajas, este modelo no defrauda, con unos colores fidedignos, unos degradados perfectos y unos niveles de detalle y nitidez más que aceptables. Lástima que algunas de estas alabanzas desparezcan según se va elevando la sensibilidad y el mecanismo de reducción de ruido entra en acción.

El sistema de balance de blancos también tiene un comportamiento bastante irregular. Sólo con la luz diurna aprueba con nota el modo automático. Cuando nos enfrentemos a luces fluorescentes o de tungsteno, hay que recurrir necesariamente a los modos prefijados y huir del automatismo.

Cuatro pilas

La S5 IS se sirve de un juego de cuatro pilas de tamaño AA para funcionar. El consumo está -en general- bastante contenido, y es posible alcanzar las 300 tomas con un juego de baterías recargables de Ni-MH de 2700 mAh.

Aunque no son pocos los aficionados que prefieren tirar de pilas o baterías de tamaño AA, dado lo fácil y barato que resulta llevar siempre unidades de repuesto, lo cierto es que no podemos evitar cuestionarnos si el espacio que ocupan no habría sido mejor destinarlo a una batería dedicada de alta capacidad.

Menos discutible es el nuevo emplazamiento de la ranura para las tarjetas de memoria. Si en la S3 IS este zócalo disfrutaba de un espacio propio en uno de los laterales de la cámara, ahora le toca compartir hueco con las pilas en la base del cuerpo.

Además de la zapata, la S5 IS también integra -cómo no- un pequeño flash de tipo pop-up. Su rendimiento es bastante aceptable, aunque no es de recibo su ya comentada activación manual.

Con un tiempo de reciclado excelente, su potencia resulta más que suficiente para las tomas en angular o más cercanas, aunque se queda corto -lógicamente- cuando abusamos del teleobjetivo.

Actualización a medio hacer

No cabe duda: la Canon PowerShot S5 IS es una buena compacta de zoom largo, tal y como ya lo era su predecesora. En un mercado cada vez más competitivo, sin embargo, no basta conformarse con concebir un buen modelo, sino que hay que aprovechar las actualizaciones de gama para añadir nuevas prestaciones y mejorar las ya presentes.

Y es ahí donde esta PowerShot cojea. Aunque el conjunto óptico y la estabilización son realmente apetecibles, a nadie escapa que, por un precio bastante similar, hay compañías que ofrecen un objetivo más potente y con una focal angular que deja en evidencia esos 36 milímetros.

Exactamente lo mismo ocurre al hablar del formato RAW, que sigue sin aparecer entre las especificaciones de la S5 IS, mientras que otros modelos ya han tomado buena nota del interés que esta función despierta entre algunos aficionados. Con la puesta en escena de la PowerShot SX100, dirigida a un público menos exigente, este déficit cobra aún más notoriedad.

Y es que, pese a que en la mayoría de situaciones los 8 megapíxeles de la S5 IS responden de forma más que correcta, esta PowerShot -exactamente igual que sus competidoras- sigue teniendo en las sensibilidades elevadas y el ruido su principal tendón de Aquiles. Una lástima que el procesador DiGIC III no haya sido capaz de marcar distancias en este terreno.

Apostar sobre seguro y repetir fórmula normalmente funciona. Y seguro que, en este caso, la S5 IS también consigue seducir -razones no le faltan- a muchos usuarios. No obstante, de vez en cuando hay que arriesgar y hacer que una actualización haga honor a su nombre.

TEXTO: Eduardo Parra
FOTOS: Álvaro Méndez

Comenta este análisis en el foro

suscripciones
boletines
Para suscribirte a los
boletines debes registrarte antes.
Si ya eres usuario de
QUESABESDE.COM,
haz clic aquí.
RSS
publicidad