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![]() PowerShot G1Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2048 x 1536 p. Objetivo (35 mm): 34,0-102,0mm Zoom: 3x (óptico) / 4x (digital) Análisis
jueves, 10 de mayo de 2001 Compartiendo trono con la Coolpix 990De posterior comercialización a la Nikon Coolpix 990, la PowerShot G1 es una de las mejores cámaras de 3 megapíxeles. Una excelente calidad de imagen, junto con unas no menos excelentes prestaciones, como el práctico monitor LCD rotatorio. De lo mejor de Canon. La PowerShot G1 es una cámara aventajada. Ofrece imágenes con pocas aberraciones cromáticas y distorsiones. Y con una excelente saturación de colores y el adecuado balance de blancos. Todo ello captado por un CCD de 3 MP a través de una lente de altísima calidad. El diagnóstico no puede ser otro: la calidad de imagen de la PowerShot G1 es modélica. Una amenaza para la tan alabada Nikon Coolpix 990, para muchos una cámara digital de culto. En definitiva, las imágenes ofrecidas por la Canon PowerShot G1 son de colores vívidos y gozan de una gran nitidez y resolución. Un merecido sobresaliente, pues, en lo que se refiere a calidad de imagen.Más “grande” que sus predecesoras Las dimensiones de este modelo de Canon son, a diferencia de las de sus predecesoras, poco discretas. No es una cámara precisamente de bolsillo. Lo que llama más la atención de sus características físicas es el monitor LCD rotatorio. Éste puede colocarse en cualquier posición, dándole al fotógrafo una gran flexibilidad. Es el mismo tipo de LCD utilizado en la PowerShot Pro 70. Quizá se eche de menos la cobertura automática del objetivo de la cámara. A diferencia de la serie S de Canon (S10, S20), esta cámara dispone de un simple tapón ligado a una cuerdecilla que lo une a la cámara. La cámara puede controlarse de un modo totalmente manual, con una gran variedad de aberturas y velocidades disponibles. Además, existen las opciones de prioridad a la abertura y a la obturación. El balance de blancos automático funciona a la perfección, pero también puede fijarse manualmente, con la ayuda de algún soporte blanco. Por lo que respecta a la sensibilidad (ISO) del CCD, ésta puede fijarse de 50 a 400 o, en modo automático, de 50 a 100. Cabe destacar también los sistemas de medición de la exposición central y puntual. Un poco lenta El principal defecto de la PowerShot G1 es su lentitud en el arranque, lo cual queda más patente aún cuando conectamos una tarjeta de memoria de alta capacidad del Type II. En estos casos, la cámara puede tardar casi 9 segundos en estar lista, es decir, desde que se enciende hasta que realizamos el primer disparo. Un lapso de tiempo que a veces puede hacernos llegar a exasperar. La PowerShot G1 es compatible con las tarjetas CompactFlash del Type I y II. Lo que es una buena noticia en una cámara de 3 megapíxeles que permite almacenar imágenes en formato RAW sin comprimir y piezas de vídeo. La cámara se vende con una tarjeta de 16 MB de memoria. Más que suficientes para empezar, pero siempre resulta muy recomendable adquirir una tarjeta Microdrive de 340 MB o, porque no, y puestos a tirar la casa por la ventana, el IBM Microdrive de 1 GB. El modo panorámico de la PowerShot G1 es el llamado Stitch Assist. Su particularidad es que fija la exposición del frame inicial para el resto de frames que componen la imagen panorámica final. Otra buena opción que presenta esta cámara es la grabación de piezas de vídeo con sonido, a una resolución de 320 x 240 píxeles. El flash de la PowerShot G1 no es ninguna maravilla. Algunas fotos de primeros planos pueden salir un poco descoloridas. De todos modos, la cámara incorpora una zapata para flash externo, algo que se echa en falta en la Nikon Coolpix 990. Buena autonomía Menos mal que algunos fabricantes, como es el caso de Canon, se dignan a incluir pilas recargables con las cámaras. A diferencia de la Nikon Coolpix 990, que incorpora 4 tristes pilas alcalinas, la PowerShot G1 se vende con una batería de ión de litio de 1100 mAh y su cargador. La durabilidad de dicha batería puede resultar gratamente sorprendente para más de un aficionado a las cámaras digitales: unas dos horas y media con el LCD encendido. Por cierto: junto con la cámara se incluye un mando de control a distancia. Con él podemos controlar la velocidad de obturación y la abertura de la cámara, así como realizar un zoom. |
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