![]() |
|
||||||||||||
|
|||||||||||||
Buscar:
|
![]() PowerShot A95Características ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2592 x 1944 p. Objetivo (35 mm): 38,0-114,0mm Zoom: 3x (óptico) En dos palabras Una de las mejores compactas de 5 megapíxeles, con multitud de controles y ajustes y prestaciones propias de un modelo superior Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Canon PowerShot A95 con nuestras 26 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
martes, 11 de enero de 2005 Un gran aciertoLa Canon PowerShot A95 representa la mejor apuesta del fabricante nipón dentro del segmento de las compactas digitales de precio asequible. Y es que es precisamente en el terreno económico donde esta atractiva y resultona "pixelpentamillonaria" le pone la guinda al pastel: supera en prestaciones a muchas de sus rivales de su categoría, llegando incluso a hacer palidecer a otras teóricamente superiores. Una equilibrada combinación de calidad de imagen, equipamiento, facilidad de manejo y buen precio que puede llegar a satisfacer tanto a los aficionados más necesitados de automatismos solventes, como a los más preocupados por el nivel de control manual. Aires familiares La herencia estética de su predecesora, la PowerShot A80, se hace notar en todos los rincones y tornillos de la A95: el frío de su cuerpo también delata la presencia, como en aquélla, de metal en su carcasa, y los acabados de sus partes plásticas -encaje de la tapita de compartimiento de la tarjeta aparte- emanan calidad de construcción y robustez. La disposición general de los mandos y controles sigue el mismo camino de la A80, limitándose las diferencias visibles a dos aspectos: el tamaño de la pantalla TFT giratoria, que duplica su resolución efectiva y pasa de las 1,5 a las 1,8 pulgadas, y el nuevo botón "Print/Share", destinado al acceso a la función de impresión directa y a la gestión rápida de la transmisión de archivos al ordenador. La ergonomía, el buen tamaño y el firme agarre, así como la facilidad de manejo, son otras de las características que la A95 recoge de la A80, contribuyendo éstas a una fluida relación con las manos de su propietario desde el primer momento. Polivalencia La arquitectura de control de la A95 sigue el ya veterano y funcional esquema básico habitual de la marca: un dial principal de modos de exposición, un botón "FUNC" para el acceso a los ajustes principales, un botón "MENU" para la configuración más general, y un cursor de cuatro direcciones con su correspondiente botón de confirmación para la navegación. Las numerosas modalidades de exposición que habitan en el dial principal de la A95 permiten plantearse la captura fotográfica desde múltiples puntos de vista. Y es que la cámara puede funcionar sumida en la más absoluta simplicidad -esto es, limitándose el fotógrafo a pulsar el disparador- o bien delegar todo el control a su usuario. Algo que, sin ser ninguna novedad en el mundo fotográfico, sí que sorprende agradablemente en una compacta de este precio. Tiene de todo Así las cosas, la A95 presume de contar con modos de disparo con prioridad a la abertura y a la velocidad, manual, programado, totalmente automático, 14 escenas específicas (incluyendo un asistente para panorámicas multiexposición), grabación de vídeo y un práctico modo C para el almacenamiento de una memoria general de usuario. No se puede pedir más. Los ajustes del citado menú de funciones son los que siguen: la configuración de la sensibilidad (de 50 a 400 ISO), el tipo de balance de blancos (con dos presets para fluorescente y una opción manual), la selección de la clase de disparo en ráfaga (normal y rápida) y del autodisparador (2 y 10 segundos), las compensaciones de exposición (+/-2 EV, en pasos de 1/3 EV) y potencia del destello del flash (de cuatro niveles), el tipo de medición (evaluativa, central y puntual), un menú de control de imagen (nitidez, saturación, blanco y negro y sepia), y el tamaño y calidad de las imágenes almacenadas. Control total Sea el "camarero" neófito o experto, en definitiva, la A95 se muestra válida y accesible para todos los públicos. Y es que cuando de automatismos se trata, el rendimiento de la cámara es óptimo: el balance de blancos responde bien en todo tipo de situaciones y la exposición se muestra equilibrada, ya sea ésta con o sin flash. La gracia es que, además, en caso de necesidad, la flexibilidad de ajuste permite efectuar los retoques pertinentes, sin complicar la vida al que no lo busca, ni limitar el control al que lo requiere. Óptica sencilla... pero ampliable El buen resultado y el equilibrio son de nuevo las características que se anteponen a las prestaciones máximas en el equipamiento óptico de la A95. Así, pese a que el entusiasmo dé rienda suelta a la imaginación y surjan todos aquellos "si tuviera un poco más de angular", "si fuese un poco más luminoso en tele", "si el recorrido del zoom fuese algo más largo"..., lo cierto es que el objetivo Canon de 38-114 mm (en el formato de 35 mm) y unas aberturas de f2,8 - f4,9 cumple bien con su cometido de "todoterreno". El guiño a los más exigentes es la posibilidad de montar un adaptador de bayoneta en la rosca del objetivo, oculta bajo el anillo cromado de su barrilete. Gracias a él, se puede optar a un juego de tres adaptadores para ampliar el tele, el angular o potenciar el rendimiento del enfoque macro, cuya distancia mínima de enfoque es de 5 centímetros. Un autofoco algo lento No cabe duda de que el autofoco encierra el único punto débil de la A95. Aunque tampoco es cuestión de crear falsos rumores sobre un sistema que, en realidad, resulta efectivo y solvente, sí que puede hacer florecer una cierta decepción. El autofoco, en definitiva, tendría que ser más rápido, aunque quizás sea el resto de la cámara quien lo deja en evidencia. A su favor, cabe destacar la eficacia de la luz de apoyo, muy útil en situaciones con poca luz ambiente, y el buen rendimiento del flexible sistema de enfoque por zonas, de selección automática y manual. Imagen brillante Los 5 megapíxeles efectivos de resolución del sensor de 1/1,8 de pulgada que equipa la A95 dan para mucho. Satisfacen sobradamente las necesidades básicas de impresión de cualquier aficionado y, por encima de todo, lo hacen con gran calidad. A 50 ISO, las capturas de 2592 x 1944 píxeles destacan por su gran nitidez y equilibrio de color. Un rendimiento que se mantiene hasta la sensibilidad más alta (400 ISO), aunque sea a costa de un palpable aumento de ruido. Puestos a pedir, es una lástima que la A95 no cuente con un modo B para alargar la exposición más allá de los 15 segundos y poder así extraer todo el provecho de la calidad que brinda su sensibilidad más baja. Una limitación, por otro lado, acorde al tipo de cámara que es. Por su parte, el pequeño flash incorporado resulta perfectamente solvente para los retratos a corta distancia o los rellenos de primeros planos, gracias a la ya comentada compensación manual de potencia de que dispone. Ráfaga solvente Además de ofrecer unas imágenes realmente vistosas, el procesador DiGIC de la A95 aporta una capacidad de proceso decisiva para la mejora de las prestaciones del disparo continuo. Gracias a él, la A95 es capaz de almacenar unas ocho o nueve instantáneas de máximo tamaño y calidad a un ritmo de 1 ó 2 fps en los modos normal o rápido, respectivamente. Como aliciente adicional, la A95 captura secuencias de vídeo de hasta 640 x 480 píxeles con audio, concluyendo con nota el examen final sobre sus cualidades de captura. Casi imbatible La PowerShot A95 reúne muchos de los ingredientes para convertirse en una de esas compras ventajosas, se mire por donde se mire. Y es que dejando de lado detalles como la ligera lentitud de su sistema de enfoque y la falta de una mayor precisión en el control del recorrido de su zoom, puede considerarse una completa y funcionalísima compacta de gran calidad de imagen. Si a la receta se añade una respetable autonomía de batería, el atractivo de ser una máquina tan resolutiva en su uso automático como en su vertiente más manual y su ajustado precio, la conclusión final sólo puede ser una: la A95 es, a día de hoy, una de las mejores compactas de 5 megapíxeles del mercado. TEXTO: Xavier Tomàs FOTOS: Núria Aguadé |
publicidad
|