Sensor de 8 megapíxeles que ofrece una calidad de imagen excelente.
Mayor velocidad de operación respecto a la EOS 10D, tanto en el encendido, que es casi inmediato como en el tiempo de espera (lag), de tan sólo 65 milisegundos.
Montura preparada tanto para lentes EF como EF-S.
El CMOS brinda una buena reproducción del color y mitigación del ruido. Incluye un circuito de eliminación de ruido, un chip que contribuye a atenuar los artificios y un filtro óptico que erradica los colores irreales.
Disparo en ráfaga a 5 fps, de un máximo de 6 imágenes en RAW ó 23 en JPEG de alta calidad. En las calidades más bajas se pueden efectuar disparos hasta agotar la memoria de la tarjeta.
El sistema de flash E-TTL II recoge la información directamente del objetivo, midiendo la distancia focal, los objetos y sus brillos para regular su potencia. El flash de tipo pop-up es más grande que el de su antecesora, cubriendo una mayor área de imagen y logrando evitar la sombra generada por los angulares.
Rápido sistema de autofoco de 9 puntos en forma de diamante.
Buena autonomía de la batería de ión de litio, compatible con otros modelos de Canon.
Interfaz USB 2.0, con una velocidad de transmisión de 3 MB por segundo.
Compatible con el software de verificación de datos DVK-E2, que comprueba la autenticidad de las imágenes.
En contra
El rediseño del cuerpo imposibilita aprovechar la empuñadura vertical y el compartimiento de baterías de la EOS 10D.
Inexistencia de una auténtica medición puntual, que Canon suple con la denominada medición parcial.
La velocidad de sincronización del flash no es nada del otro mundo: 1/250 de segundo, en la línea de otras Canon SLR digitales.
La pantalla TFT mantiene el tamaño y la resolución de las de la 10D: 1,8 pulgadas y 118.000 píxeles, unos números un tanto limitados para los tiempos que corren.
Respuesta pobre del balance de blancos automático y los balances de blancos prefijados. El sistema de bracketing de ajuste fino por coordenadas es poco intuitivo y complejo de usar.
Se echa de menos más información en el visor, como la calidad de imagen, la sensibilidad ISO, el balance de blancos o el modo de medición.
El compartimiento de la tarjeta se puede abrir incluso cuando la cámara está grabando las imágenes del buffer, perdiéndose de este modo las que aún no se han almacenado.
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