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![]() Digital IXUS vCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 1600 x 1200 p. Objetivo (35 mm): 35,0-70,0mm Zoom: 2x (óptico) / 4x (digital) Análisis
viernes, 11 de enero de 2002 Con uve de vídeoLa diferencia básica entre la IXUS v y la IXUS radica, precisamente, en la discreta uve que, a modo de apéndice, remata su nombre comercial. Igual de pequeña, igual de automática, igual de práctica y con casi las mismas prestaciones que su predecesora. Casi, porque –y ahí está la novedad- la uve del final denota la más palpable diferencia entre ambos modelos: la capacidad de grabar piezas de vídeo. A más de uno –o una- le parecerá un juguete. Una cámara tan pequeña, del tamaño de un paquete de cigarros, no parece muy seria. Los más precavidos –o precavidas-, o aquellos que hayan podido experimentar con la ya veterana Digital IXUS, predecesora directa de la cámara que sometemos a análisis, no dudarán en mantener una opinión cautelosa al respecto. Harán bien. La Digital IXUS v es, al igual que su modelo matriz, una excelente cámara de bolsillo. Automática, simple y con las prestaciones propias de una cámara de 2 megapíxeles, pero con dos prestaciones que no pasarán por alto a sus potenciales compradores: su ya comentada portabilidad y la calidad de las imágenes que captura. Todo ello a un precio muy asequible, combinando perfectamente, como otras cámaras de la competencia –léase Nikon Coolpix 775, por ejemplo-, mucha calidad y buen precio.Primero, el distintivo Antes de valorar los aspectos realmente importantes de la cámara, cabe aclarar la principal diferencia que la Digital IXUS v ofrece respecto a su bien conocida predecesora. Como anotábamos al inicio, la uve del final del nombre no es gratuita. Es la uve de vídeo, que es lo único que distingue, básicamente, a ambos modelos. Así, la renovada IXUS, que luce el mismo cuerpo de aluminio, con la misma distribución de botones y el mismo diseño –en definitiva- que su predecesora, posee la calidad añadida de filmación de archivos AVI con sonido, a una velocidad de 20 frames por segundo. Un pequeño –insignificante- inconveniente es la relación existente entre la máxima resolución de los vídeos y su duración: a 160 x 120 píxeles, es posible almacenar unos holgados 30 segundos; a 320 x 240, nos conformamos con unos escuetos 10 segundos; a 640 x 480, con unos 4 ínfimos segundos, ya no vale la pena ni grabar. Es precisamente esta prestación –la grabación de piezas de vídeo- la que condiciona la presencia de la que es la única diferencia física con la Digital IXUS: un micrófono incrustado en la parte delantera de la cámara, para poder capturar el sonido ambiente durante la grabación. Teniendo en cuenta la opción extra de la captación de vídeo, era de esperar que la IXUS v ofreciera, al igual que su hermana mayor, un modo de disparo continuo o en ráfaga. Y así es: la pequeña Canon permite capturar imágenes consecutivas a una velocidad de 2'5 frames por segundo, superando de este modo a su coetánea, capaz de alcanzar los 2 frames por segundo. Una automática minimalista La esencia definitoria de la familia IXUS radica en su concepción de cámaras compactas de uso sencillo y disparo automático. En efecto, los controles de disparo que ofrece la IXUS v –así como la IXUS a secas y la IXUS 300- son mínimos, atorgando al fotógrafo tan sólo la potestad de regular manualmente, en el momento de capturar la imagen, los siguientes parámetros: el zoom óptico (de 2 aumentos) o digital (que alcanza un total de 8 aumentos, en combinación con el óptico); el tipo de enfoque (macro, de hasta 10 centímetros, o normal), el tipo de flash (es destacable la opción de disparo con flash de prevención del efecto de los ojos rojos); el balance de blancos, y la compensación o ajuste de la exposición. Estos dos últimos parámetros constituyen el "modo manual" de la cámara, por así decirlo, por lo que es fácilmente deducible que la IXUS v es la cámara compacta de apuntar y disparar por definición. Evidentemente, también pueden seleccionarse, a través de los menús de la pantalla LCD, el tamaño de la imagen (de hasta 1600 x 1200 píxeles), y su nivel de calidad (como sucedía con su predecesora, la IXUS v ofrece nueve niveles de compresión distintos). El resto de valores básicos de disparo los determina automáticamente la cámara. De este modo, según sean unas u otras las condiciones lumínicas, la IXUS v selecciona la sensibilidad del sensor entre los 100 ISO establecidos por defecto y los 150 para situaciones de poca luz. También establece la velocidad de obturación (entre 1 y 1/1500 segundos) y la abertura del diafragma (entre F 2.8 y F 7, en la distancia focal de 5,4 milímetros). De modos de medición sólo hay uno: el central. Y la imagen, ¿qué tal? No es la primera vez que tropezamos con una cámara pequeña que –para grata sorpresa de muchos- ofrece grandes imágenes. En efecto, la Digital IXUS v mantiene el listón de la excelente calidad de imagen logrado por la IXUS o la más reciente IXUS 300, todas ellas con una resolución máxima de 1600 x 1200 píxeles. Los requisitos para el aficionado iniciado o medio, pues, quedan más que satisfechos con la Digital IXUS v, dándole además la oportunidad de adquirir opcionalmente la impresora por sublimación CP-10 de Canon. Con ésta, conectada vía USB a la cámara, podremos realizar impresiones de 10 x 15 centímetros, es decir, del tamaño de una tarjeta de crédito, con un nivel de calidad considerable. Vale la pena añadir, por último, que la Digital IXUS v se vende juntamente con una tarjeta de memoria CompactFlash de 8 MB –del Tipo I- y una batería recargable de ión de litio. Bien por la batería, de alta densidad de carga y sin el llamado efecto memoria; mal por la tarjeta, honestamente insuficiente para poder gozar plenamente de las ventajas del formato digital de la fotografía. De nuevo, recomendamos sin vacilaciones adquirir una CompactFlash de capacidad superior (64 MB ó más |
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