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![]() Digital IXUS iCaracterísticas ![]() Punt. usuarios: Máx. res.: 2274 x 1704 p. Objetivo (35 mm): 39,0mm Zoom: 5,7x (digital) En dos palabras Una cámara tan pequeña como un móvil, desprovista de zoom óptico pero con unas prestaciones nada desdeñables Precios No hay precios disponibles Muestras ![]() ![]() ![]() Comprueba la calidad de las imágenes que captura la Canon Digital IXUS i con nuestras 20 fotos de muestra, hechas con la cámara y sin retocar.Análisis
lunes, 09 de febrero de 2004 Diseño, equipamiento y portabilidad de 4 MPLa Digital IXUS i pertenece a esa categoría de cámaras compactas digitales pensadas para convertirse en el vistoso gadget personal perfecto para inmortalizar reuniones, fiestas y toda clase de actos sociales. La ventaja, en este caso, es que el modelo viene firmado por Canon, con todas las ventajas a nivel de óptica, procesado de imagen y cantidad de opciones de configuración manual que se le presuponen a la marca. De elegante y lujoso diseño, presenta un tamaño muy reducido -de ahí que se recurra a la adopción del estándar de tarjetas SD Card- y equipa un sensor de 4 megapíxeles que brinda imágenes de hasta 2272 x 1704, con una calidad perfectamente apta para su reproducción en papel. Vaya monada de móvilEl aspecto de la Canon Digital IXUS i recuerda, por su tamaño, acabado, y distribución de los controles, el de algunos móviles de última generación con cámara de fotos que corren por las calles estos días. Su carcasa metálica le confiere una buena robustez y contribuye a denotar su elegancia. En el modelo de pruebas de QUESABESDE.COM, parte de esta carcasa es de un color y aspecto similares al aluminio. De todas formas, Canon oferta otros tres acabados, en negro, blanco y bronce. La óptica de la IXUS i disfruta de una distancia focal de 6,4 mm (39 mm, en su equivalente de 35 mm) y una abertura máxima de f2.8, que sorprende por su pequeñísimo diámetro. A su alrededor, un aro en relieve -con el mismo acabado circular que el frontal- luce una inscripción con las características de la lente y la resolución del CCD.Justo encima del emplazamiento en que se aloja el pequeño barril retráctil del objetivo -su recorrido de enfoque es externo-, se hallan dos diminutos orificios: uno para la luz de apoyo del sistema de autoenfoque, que puede funcionar en modo inteligente AiAF (la cámara selecciona automáticamente las zonas de enfoque de entre las 5 disponibles), o en la modalidad convencional AF (el centro del encuadre es la zona de referencia). El otro orificio está destinado al micrófono. A escasos milímetros de ambos, justo al borde del lateral de la máquina, se encuentra ubicado el flash, que destaca también por su reducido tamaño. Para rematar el conjunto, la parte delantera de la IXUS i exhibe una pestaña metálica que sirve de anclaje para la correa de sujeción incluida con la cámara. En ella, luce el anagrama de la marca. Máxima simplicidad de control El esmerado refinamiento estético de la Digital IXUS i influye en su manejo. La muestra de ello es la contenida dotación de controles de la máquina, que se reduce a la mínima expresión: un total de 4, interruptor de alimentación y disparador al margen. Tras proceder al encendido de la cámara y esperar el par de segundos que necesita la pequeña óptica para salir al exterior, basta con seleccionar entre los modos de visualización de imágenes, la grabación de clips de vídeo (de 320 x 240 píxeles, en formato AVI) o la toma de instantáneas. Una operación que se efectúa mediante una palanca de tres posiciones. Un botón circular y un pulsador de cuatro direcciones ofrecen acceso, respectivamente, al menú de configuración general de cada uno de los modos de funcionamiento y a la navegación por ellos. El cursor multidireccional tiene asignadas, al mismo tiempo, la selección de algunas funciones en cada una de sus 4 posiciones. Este es el caso de la selección de la modalidad de disparo del flash (con opción para la sincronización a baja velocidad), el borrado de las imágenes, la modificación del nivel de aumento de imagen del zoom digital, o la elección entre los modos de disparo simple, continuo y de autodisparo. Como complemento de estas funciones, la máquina incorpora una lucecita ("led", en su característica acepción anglosajona). En función de su color verde o naranja, informa sobre aspectos como la confirmación del enfoque, el encendido o desconexión de la máquina, el estado de ahorro energético -con arranque configurable entre los 10 segundos y los 3 minutos- o la escritura en la tarjeta de memoria. Configuración accesible El cuarto de los botones -circular y con la denominación "SET"- ofrece acceso al menú de los parámetros directamente relacionados con la exposición, a saber: el balance de blancos, que aunque no cuenta con opción manual resulta solvente en su funcionamiento automático; el nivel de sensibilidad, variable entre 50 y 400 ISO; la compensación de la exposición, de +/-2 EV, en pasos de 1/3EV; el tipo de medición de la luz, que puede seleccionarse manualmente entre las modalidades puntual, matricial y ponderada al centro (algo que, curiosamente, a Canon todavía no se le ha ocurrido incorporar en el firmware de la EOS 300D); el tamaño y calidad de la imagen, con 4 opciones para las medidas y 3 niveles para la compresión JPEG, y, finalmente, el tipo de efecto de imagen. Para esta última posibilidad, puede elegirse entre 4 modos de nivel de nitidez e intensidad de color, la tonalidad sepia o la captura de instantáneas en blanco y negro. Programación de la exposición Lo que se acaba de reseñar es el clásico listado de las opciones de la cámara. No obstante, la cantidad de ajustes que puede realizar el usuario depende, en gran medida, de la selección previa del programa de disparo. Las posibilidades de programación se limitan a 5: la versión totalmente automática, en la que el fotógrafo opta por elegir exclusivamente el tamaño de las imágenes; la modalidad para las exposiciones de larga duración, con la sensibilidad a 50 ISO y la regulación manual de la velocidad de obturación entre 1 y 15 segundos; el programa para fotografía macro, que no recorta ninguna posibilidad de ajuste y prepara el objetivo para las tomas a distancias hasta 3 centímetros; el asistente para la captura de panorámicas compuestas por múltiples exposiciones, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, y, finalmente, el modo manual, que no impone más limitaciones que el hecho de no contar con ningún acceso a los parámetros de velocidad y abertura. Buenas imágenes A pesar de lo que pueda sugerir su apariencia, basta echar un vistazo a las especificaciones de la IXUS i para comprobar que desde la óptica -dotada de un elemento asférico-, hasta el procesador de imagen DIGIC -incluido en otras compactas de gama alta de la marca-, hacen de esta Canon una máquina convenientemente equipada. Su captador de 1/2,5 pulgadas y 4 megapíxeles efectivos de resolución completa el cuadro técnico básico. Gracias a su equilibrada medición de la exposición y a sus destacables posibilidades de ajuste manual -teniendo en cuenta el tipo de cámara que es-, la IXUS i puede presumir de capturar unas buenas imágenes. Por lo menos, en términos de definición y reproducción del color. Y lo cierto es que, si éstas no reciben un calificativo aún mejor, es sólo a causa del sensible nivel de halo violeta que presentan en las zonas de mayor contraste. Sin ser demasiado alto, no pasa del todo inadvertido. Zoom digital, no tocar Existe una consideración que debe de tenerse en cuenta a la hora de presionar el disparador de la IXUS i: para obtener los mejores resultados, lo más conveniente es prescindir, por sistema, de su zoom digital de casi 6 aumentos. Como remedio para superar la inexistencia de zoom óptico sin desvirtuar demasiado las capturas, lo más recomendable es no superar la barrera de los 2 aumentos de zoom digital. Si el interés del fotógrafo se centra en experimentar con las posibilidades creativas de grano o la distorsión de imagen, entonces bienvenidos sean los aumentos de más. Práctica y deseable Probablemente sean éstos los mejores adjetivos para definir a la Digital IXUS i. Una cámara que hará las delicias de los enamorados de los objetos de diseño vanguardista y que, además, solventa perfectamente la encomiable tarea de almacenar todos aquellos momentos dignos de recuerdo. Todo ello sin dejar de conceder, a su propietario, una significativa relación con las nociones fotográficas más básicas. La Canon Digital IXUS i incluye de serie una tarjeta SD Card de 32 MB, una batería recargable de ión de litio -de correcta autonomía y rápida recarga-, un cargador, un cable A/V, un cable USB, una correa para la muñeca y un CD-ROM con drivers y software. TEXTO Y FOTOS: Xavier Tomàs |
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