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Digital IXUS 65

Características
Punt. usuarios: 4,40555555555556 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios/as de QUESABESDE.COM)
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Sensor: CCD de 6,00 MP
Máx. res.: 2816 x 2112 p.
Objetivo (35 mm): 35,0-105,0mm
Zoom: 3x (óptico) / 4x (digital)
En dos palabras
Más pantalla y más sensibilidad son las principales novedades de esta compacta, que conserva la fórmula del éxito de las IXUS
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Análisis
martes, 07 de noviembre de 2006

3 pulgadas y la misma fórmula

Nueva vuelta de tuerca al formato explotado, y nueva incursión canonista en un segmento que la compañía domina (los domina casi todos). Sin apenas ofrecer novedades -pantalla de 3 pulgadas y nuevo rango de sensibilidades aparte- y con un sensor de "sólo" 6 megapíxeles -nos alegramos sinceramente-, la Digital IXUS 65 aterrizaba a principios de año con la fórmula del éxito bajo el brazo. Ni necesitamos ni queremos pagar más. Como dice el dicho, mejor ser cola de león que cabeza de ratón.

A cualquier lector asiduo de QUESABESDE.COM y de sus análisis -sí, hay quien se los lee todos sólo por placer- no le sorprenderán mucho ni le aportarán demasiado las siguientes líneas. La gama Digital IXUS de Canon es una de las más queridas por el público y una de las que el boca a boca más ha favorecido. Además, es posiblemente la gama de la que más publicidad hace Canon, superando incluso a sus hegemónicas SLR.

Pero puede que sea la Digital IXUS 65 la compacta de esta familia que menos titulares suscita de todas las habidas hasta ahora, teniendo en cuenta -claro está- las actuales cotas de evolución tecnológica y los precedentes canonistas. Las novedades aportadas por esta cámara en su día a las precedentes IXUS 50 y 55 eran las previsibles, incluida la desaparición del visor óptico, y Canon aplicó a rajatabla su rentable fórmula IXUS.

A pesar de ello, Canon no ha pecado en esta ocasión de avaricia metiendo mil millones de megapíxeles y obedeciendo, por tanto, a la actual tónica del mercado. Se ha conformado, en cambio, con los más que suficientes 6 megapíxeles (las IXUS precedentes presumían de 5), y ha dedicado tiempo y dinero a esos detalles que tan olvidados tienen algunas marcas.

Auténtico glamour

No hay que ser muy ducho en ixusología para saber que esta gama destaca no sólo por su calidad y sencillo manejo, sino por su cuidadísima estética y acertado diseño. Da gusto mostrar la IXUS 65, que no es la excepción a la saga y se publicita prácticamente como un colgante de cuello.

Esta IXUS sigue la estela de sus hermanas, pero rediseñándose a sí misma y cuidando aún más si cabe la estética. Sin aristas ni formas agresivas, se presenta como un pequeño lingote de plata en el que se ha tallado una pequeña joya fotográfica; con ornamentos, pero sin caer en el exceso.

La parte frontal apenas si recoge un par de inscripciones y el objetivo retráctil, de proyección no especialmente rápida. La parte trasera, en negro, está ocupada prácticamente del todo por la pantalla de 3 pulgadas, dejando apenas 1 centímetro para unos botones y un pequeño joystick sensible al tacto -tal vez demasiado sensible. Son estos mandos los que permiten manipular las diversas funciones de la cámara.

Los menús de pantalla, precisamente, son de dos tipos. Por un lado, está el menú estándar, cuyos tres submenús alojan los apartados técnicos de la cámara (fecha, formato, sonidos…). Por otro lado, hay una suerte de menús que, desplegándose en pantalla, permiten variar las funciones fotográficas sin perder de vista el motivo que estamos fotografiando.

Estos últimos menús, si bien no son complicados de usar, sí tienen ciertas particularidades que, junto a la excesiva -a nuestro juicio- sensibilidad del joystick, los hacen algo incómodos de manejar durante los primeros compases de convivencia con la cámara.

En cualquier caso, el manejo es en general sencillo; todos los mandos esenciales son fácilmente accesibles y el agarre de la cámara es muy cómodo.

Pantallazo

La pantalla de 3 pulgadas y sólo 173.000 puntos de resolución es, sin duda, el acicate principal de esta IXUS y su reclamo publicitario más atractivo. De hecho, es el monitor el argumento que sirve a la compañía para marcar distancias no sólo con los modelos predecesores, sino también con la contemporánea IXUS 60. Las dos cámaras fueron presentadas simultáneamente con un cuadro de especificaciones idéntico, y sólo podían distinguirse entre sí a partir de su diseño y rasgos superficiales.

Con un refresco literalmente perfecto cuando hay buena luz, el monitor, amén de la navegación por los menús ya citados, permite encuadrar -la cámara carece, recordémoslo, de visor directo- y revisar las tomas capturadas.

Con unos colores no del todo reales -se observa una dominante magenta, por ejemplo, en escenas en las que predomina el tungsteno-, la calidad de la pantalla, aun con esos teóricamente escasos 173.000 píxeles de resolución, es más que buena.

Suficientes píxeles

En línea con la resolución de la pantalla, la que ostenta el sensor integrado en la IXUS 65 tampoco presume de grandes números. El captor CCD, así es, contiene "sólo" -y volvemos a subrayar ese "sólo"- 6 megapíxeles y genera imágenes de hasta 2816 x 2112 puntos.

Colores y nitidez -quizá este aspecto es algo mejorable- se dan la mano para crear tomas de calidad. Sin duda, los fotógrafos aficionados no pondrán ninguna o casi ninguna objeción a la calidad de imagen que ofrece esta compacta.

El rango de sensibilidades también acoge novedades respecto a la anterior generación. Así, la IXUS 65, exactamente igual que la IXUS 60, abarca desde los 80 ISO hasta los 800 ISO, con un nuevo modo automático que da prioridad a las sensibilidades más altas. Se pierde de este modo la mínima sensibilidad de 50 ISO que exhibían las IXUS 50 y 55 y se supera al mismo tiempo la barrera de 400 ISO impuesta en estos modelos.

Si bien no era de esperar en un modelo como éste un gran rendimiento, los reporteros de cumpleaños y vacaciones apenas podrán quejarse del nivel de ruido electrónico presente en las sensibilidades más elevadas. A 800 ISO, no obstante, resulta poco recomendable realizar capturas.

El sistema óptico, por su parte, lo constituye un pequeño objetivo retráctil con la firma -cómo no- de Canon. Se trata, concretamente, de un zoom de 35-105 milímetros de luminosidad f2.8-4.9.

Aun siendo pequeño, cuenta con un enfoque rápido y preciso -ayudado por una luz roja de apoyo- y con unos niveles de distorsión bajos, siempre teniendo en cuenta que es ésta una cámara destinada, en principio, a manos y ojos de aficionados.

Hora de trabajar

En lo referente a modos de trabajo, la IXUS 65 se caracteriza por un control esencialmente automático, haciendo ligeras concesiones manuales a algunos aspectos fotográficos, como la sensibilidad o el balance de blancos.

Para que las dificultades fotográficas sean mínimas, los más novatos cuentan con múltiples modos de escena prefijados. El flash, por su parte, cumple sin laureles, como en la gran mayoría de compactas digitales.

Teniendo en cuenta las generosas dimensiones de la pantalla y la ausencia de visor directo, el satisfactorio rendimiento de la batería es un dato a destacar.

No obstante, también hay que poner el acento en lo delicado -al menos en apariencia- de la puertecilla que protege a la batería y la tarjeta de memoria SD Card o MMC. No sólo su construcción de plástico rezuma debilidad, sino que la bisagra encargada de la maniobra inspira, ciertamente, poca confianza.

La IXUS 65 tampoco se olvida de la grabación de vídeo. Dispone de cinco modalidades en este apartado, con una resolución máxima de 640 x 480 píxeles a 30 fps y un modo de alta velocidad a 60 fps, aunque en este caso la resolución se queda en 320 x 240 píxeles y el tiempo de grabación no supera el minuto.

Además, también cuenta con un modo de captura fotográfica en formato 16:9 panorámico que, dadas las proporciones del sensor, es necesariamente simulado mediante el recorte de zonas de la imagen.

Tal y como ya ocurre en otros modelos -como su compañera de promoción, la IXUS 60-, la edición de las imágenes en la propia cámara es posible a través de la aplicación de efectos en el menú "Mis colores" o la creación de composiciones panorámicas mediante la unión de diversos fotogramas.

Estética y calidad

La Canon Digital IXUS 65 conserva la formula que ha distinguido a la serie desde hace muchos años. Se mantiene así la estética como piedra angular y se insiste en restringir las opciones de control manual en este tipo de modelos pensados para el fotógrafo aficionado que busca una cámara que sea, ante todo, atractiva.

Teniendo en cuenta la evolución entre modelos, puede que la IXUS 65 no ofrezca ningún avance en calidad de imagen dentro de su saga. Pese a ello, es innegable que nos encontramos ante un gran modelo en el que, como mucho, cabría echar de menos opciones como el nuevo procesador DiGIC III o la también nueva tecnología de reconocimiento facial que algunas PowerShot estrenaron pocas semanas después.

En cualquier caso, esta cámara no sólo mantiene una estética envidiable y un diseño impecable, sino que también aporta funcionalidad y calidad suficientes para sus destinatarios. Casi no se puede pedir más.

TEXTO: Eduardo Parra
FOTOS: Iker Morán

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